Radioterapia

Segunda parte del tratamiento con radioterapia.

Tras pasar por todo un calvario con este tratamiento, ¡por fin término la radioterapia! Pensaba que nunca llegaría el día. Los efectos secundarios fueron muchos pero, tengo que decir que el pecho nunca se me quemó con herida, si empecé a pelar la piel y tenía un color marrón- negro.

Creo que no me salió herida porque fui muy, muy, muy, muy, constante con las cremas, me compre por recomendación la que me recetaron antes de empezar el tratamiento, pero también use la nívea de lata ¡a demanda!.Solo os digo que seáis constantes con la crema.

 Yo no pude encontrar información al respecto y la verdad, lo hubiera agradecido, porque aunque sé que cada persona tiene diferentes síntomas, las experiencias vividas son una información muy valiosa. Terminé con el tratamiento el, 1 de diciembre de 2018 y me realizaros 30 sesiones de Radioterapia. Sentí alivio, felicidad, estaba relajaba, ya podía dormir mejor, ¡por fin finiquité la artillería pesada!, quimioterapia, cirugía y radioterapia, ¡buff!  Comienza una etapa distinta. Al primer médico que visite fue al Dr. A. Lllombart, en Oncología, yo tendría que empezar a tomar Tamoxifeno. Lo vi un fármaco  inofensivo hasta que empecé a leer y a escuchar a otras pacientes en la sala de espera, que, auguraban un montón de dolor de huesos, articulaciones, calambres, sofocos nocturnos, insomnio, etc.jajajajajajajajjajjaa, no quiero reír, pero después de lo vivido la verdad, no tenía muchas ganas de pasar por eso.

 Mi experiencia con el fármaco no es para nada lo drescrito, puede ser, un poco de dolor en alguna articulación, 10k mas de mi peso, sudoración excesiva general diurna (aunque no me mueva, también será por menopausia), también estoy más despistada y me cuesta retener lo que leo, me ha mermado el pelo del cuero cabelludo, ya que no tengo todo el pelo aun  y  me sigue saliendo débil, al final lo del pelo, menopausia y peso es lo de menos ¡SIGO ESTANDO AQUÍ, VIVA, PARA SEGUIR VIVIENDO LA EXPERIENCIA DE LA VIDA!.

Tengo pautada la pastilla hasta 2 años, incluso es posible que lo alargue o la cambie.  

Ahora estoy con visitas cada 3 meses, revisiones, analíticas… y por fin todo tranquilo.

Deseo  que os sirva como referencia aunque tener claro que fisiológicamente no somos iguales. Todo pasa y la vida sigue… ¡FUERZAAA!

Como te transforma el cáncer

LO QUE TE TRANSFORMA EL CÁNCER.

Durante la quimio sacas fuerzas de donde no sabías que existían, es como si estuvieras en una carrera llena de vallas o de saltos con pértiga ¡TOMA YA!, te desesperas pensando… ¿cuando se irán todos esos efectos secundarios? angustia, mareos, dolor muscular y articular, alteraciones en la piel,…, solo sé que lo primero que a aprendí fue a tener «infinita paciencia» y no siempre claro, mi cuerpo no era el mismo, iba a otro ritmo. Tuve que desaprender hábitos y costumbres que en ese momento no me beneficiaban, cosas que antes hacía sin problema ahora me costaba el doble. Todo cambiaba en mi vida, pero era yo realmente la que estaba cambiando.

Es cierto que yo nunca me trate como si estuviera enferma, incluso quería normalidad en mi entorno, tanto familiar, como con mis amigos. La gente te dice que tienes buen aspecto, aunque la verdad, voy muchas veces sin pintar, eso me hace sentir fuerte y me empodera frente al cáncer. Hay personas que piensan que tener buena cara o ser positivas/os acaba perjudicándonos, piensan que mas tarde o más temprano tendrás una recaída, no sé si es porque esperan vernos llorar por las esquinas, débiles o escondidos sin salir de casa.

Mientras hizo frío use gorros y pañuelos, pero llego el verano y me desmelené (no tenia pelo, claro). Es increíble lo rara que te sientes y sobre todo lo desnuda que te hacen sentir las personas, ¡te sientes súper observada!, pero se pasó con los días, incluso me sentía liberada de no pensar que tenía que ir a la peluquería. Sé que suena raro pero me tome con mucho humor esta situación y sobre todo bromee con mi nueva identidad.

Estaba en mi 7ªquimio

El cáncer tiene problemas sociales. Mientras que hay personas que necesitan de cuidados 24 horas y los familiares no pueden cuidar de ellas/os porque trabajan, también personas que como yo, trabajamos cara el público en una clínica y no sabes qué imagen darás por no tener pelo. El cáncer puede llegar a destrozar a las personas de tu alrededor o se separan o se unen mas. Pero se crea otra familia en la intimidad de un cuarto con sillones, personas que no conoces de nada y de repente se respira una complicidad entre desconocidos, ya que los que estamos allí es por la misma causa. Es un estado que te aporta lucidez y complejidad a partes iguales. Atraviesas una situación en la cual no dejas de aprender, es como un paquete de experiencias extremas, donde te juegas la vida mientras te enfrentas a lo que supuestamente eres. Empiezas a lidiar una batalla con tu yo interno, no porque piense porqué me ha pasado a mí, sino en busca de soluciones de cómo gestionar tu propia vida…

Empiezas a relativizar, a pensar que es lo prioritario para ti, aprendes a parar, incluso hay una parte muy lejana de miedo ¿y si me muero? pero ese miedo ya no existe ¡pues viviré para contarlo!. solo hay que pensar que no somos inmortales, que aquí no se queda nadie, que esta vida venimos a vivirla, a aprender y a disfrutar.

¿Como alimentarse cuando tienes Cáncer?

Tercera parte:

Mencionar de nuevo, que esto esta basado en mi propia experiencia. Cuando te detectan un cáncer te asaltan dudas sobre lo que estás comiendo o haciendo en tu vida, y vuelves a replantearlo todo otra vez. Empecé a ejercer conmigo misma mi propia profesión, recalculando las cantidades de alimentos y evitando comer otros.

Cuando empecé a tener angustia con la quimio, tomaba un antiemético (primperan) recomendado por el oncologo, pero también me preparaba infusiones de jengibre por no abusar de los fármacos, reconozco que entre el antiemético y el jengibre no tuve ningún vómito.

Soy una enamorada de las especias, investigue las propiedades de alguna de ellas, libros que mencionaban los beneficios de la cúrcuma, donde se les atribuía propiedades antiinflamatorias y antioxidantes (limpia el organismo de radicales libres). Todas las mañanas en ayunas (menos los dos primeros días de la quimio) me hacía mi preparado: cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra, un gramo de cúrcuma y una pizca de pimienta negra molida, si esto no me hizo bien, por lo menos mal no me hizo. quería experimentar conmigo misma (yo soy de las que dicen que nadie te lo cuente) y solo conocía a una persona que lo había tomado. Yo lo consumí durante todo el tratamiento y más.

Alimentos que empecé a evitar porque crean un poco mas de inflamación fue la carne, me quite la leche de vaca, los quesos en su gran mayoría, ya que los consumía a diario y por supuesto todos los alimentos procesados, harina, pasta y arroz blanco, azúcar de mesa, dulces. La carne la empecé a tomar de 1 a 2 veces por semana, pavo o pollo y 1 vez cada 15 días carne roja. Incremente en mi dieta todo tipo de pescados, los consumía a diario y una gran variedad de ellos, pescados blancos, semigrasos, grasos, incluso algo de marisco. Empecé a tomar bebida de avena, queso fresco, yogur desnatado y kéfir, les añadía una cucharada sopera de semillas como sésamo, chía, lino, cáñamo, pipas de calabaza, pipas de girasol, nueces, copos de avena.

Las verduras que nunca faltaron en mi plato fueron el brócoli, la remolacha en crudo por su mayor riqueza nutricional, todo tipo de hojas verdes, tomate( aunque este con llagas en la boca no es lo más recomendable). fue mi prioridad darle color a mis platos.

Uno de los efectos secundaríos también muy molesto, es cuando empiezas a hincharte y coger peso que no tenías. Es importante seguir controlando la cantidad de comida que ingerimos y añadir poca sal a las comidas. Yo me cocinaba 5 veces a la semana una tortilla francesa con perejil y 2 infusiones todos los días de infudren de Hornimans, a mí esta marca de infusión me ha ido muy bien.

Pautas a tener en cuenta: Una de las claves importantes a parte de la alimentación ha sido el ejercicio físico, en cuanto la quimio me daba tregua yo me iba a caminar o correr, para mí ha sido fundamental. La quimio te destroza física y emocionalmente y quedarme en casa no era la solución, hay que ponerle ganas de más, pero sin sobre pasar o pasar por encima de lo que sentía. Yo solo pensaba que era lo mejor para mi estado emocional, mi fisico y mi mente. Lo que estaba haciendo conmigo era un entrenamiento interior, si el cáncer había llegado hasta mí, tenía que sacar el lado bueno de ello. La practica diaria de una buena alimentación y el deporte me hacía sentir mejor, incluso los dolores articulares, los huesos y músculos mejoraban. Caminaba una hora diaria.

Nadie dijo que fuera fácil el equibrio